La segunda jornada de Rock Fest, la comenzamos muy temprano con los Carry, una rama salida de los thrashers Crisix. Quizás confundió a más de uno, pues su propuesta se acerca al punk rock urbano. Con quien no había dudas, era con los castellonenses Lèpoka y su folk metal en castellano (alguna canción ejecutaron también en valenciano). Adornaron muy bien el escenario y gustaron al público presente. Ensiferum ya nos han visitado las suficientes veces, como para que algunos se acercaran a la carpa para ver un rato a Ciclonautas.
A pesar de mantener solo un componente original, los alemanes Bonfire continúan gustando al seguidor más hardrockero. El repaso de los clásicos temas de Platero y Tú, corrió a cargo de la mitad de su formación original. En esta ocasión, bajo el nombre de La Gripe y Tú. El respetable no estuvo excesivamente entusiasmado, seguramente por la falta de Fito y Uoho. Los suecos The Hellacopters, con su garage rock, sirvieron de enlace con las bandas nocturnas.
Rolf Kasparek, lideró el show de los Running Wild. A pesar de ser una banda de Hamburgo, suelen ser difíciles de ver por la Península y eso siempre es un plus para acercarse a presenciar su directo. Cumplieron con sus seguidores, pero dudo que sumaran muchos más para la causa, con sus clásicos trajes de piratas de cuentos de mares alborotados por grandes tormentas.
El rock sureño apareció por Can Zam con los iconos del estilo, Lynyrd Skynyrd (foto). Todo un acierto de la organización y una oportunidad, casi única, de verlos por estos lares. Además disfrutaron de un sonido espectacular, posiblemente el mejor de todo el festival. Tener en el escenario leyendas como Rickey Medlocke (lider de Blackfoot), Johnny Van Zant o Damon Johnson (Thin Lizzy), es un auténtico lujazo para los que pudimos disfrutarlo.























