La sala grande del Apolo barcelonés, congregó de largo más de tres cuartas partes de su aforo, lo que no está nada mal para ser un lunes laborable. El motivo, las ganas de volver a presenciar el directo de Lacuna Coil (foto). Los italianos comenzaron a desgranar canciones de su último trabajo "Sleepless Empire". El directo funcionaba con un público entregado. Es evidente que la banda tiene una sonoridad y una puesta en escena que encandila. La voz de Cristina Scabbia te mete dentro de los temas, sin que apenas te des cuenta.
Los de Milán nos dejan claro que son un grupo que disfruta mucho los directos, y este tipo de salas les permite tener un mejor acercamiento con la gente. Además, la escenificación y teatralización con que caracterizan las composiciones, mete al público dentro del concierto con mucha facilidad. Podrías estar viendo el concierto durante horas sin cansarte. La música, el juego de voces y su vocalista femenina, generan una sinergia impresionante, haciendo que pasen las canciones casi sin darte cuenta.
La sala estuvo invadida durante más de hora y media, con el personal disfrutando de una forma desenfadada y pidiendo más. Una forma de despedirse muy positiva y que hará que la próxima vez, todos querrán repetir. No se puede poner ninguna pega a su show.
Un pequeño apunte para los teloneros, Nonpoint. Supieron calentar el ambiente con su metal alternativo, los norteamericanos causaron una grata impresión. Llenos de energía y muy buenas vibraciones, consiguieron transmitir cumpliendo con creces las expectativas de los presentes. Dejaron claro que estaban encantados con su primera visita a Barcelona. Así lo demostraron con algunas palabras en castellano, muy buenas maneras y una puesta en escena clásica.
En resumen, fuimos muchos los que salimos pensando que no está mal empezar la semana con una buena dosis de música en directo, con bandas en plena forma.























