Este 22 de julio, John Michael Osbourne (más conocido como Ozzy Osbourne) se apagaba después de unos cuantos años luchando contra sus problemas de salud. Él mismo ya lo veía venir y por eso accedió a un concierto de despedida, pese a la negativa de los médicos, que no se lo recomendaban. Así tuvo la oportunidad de despedirse de miles de fans, justo dos semanas antes en Birmingham, la ciudad que lo vio hacerse una estrella del rock con Black Sabbath.
Pese a no ser un vocalista de grandes registros, siempre supo enganchar al público por su carisma y los grandes músicos de los que se acompañaba. Solo de guitarristas podríamos nombrar al malogrado Randy Rhoads, Jake E. Lee, Gus G (que pasó por nuestro festival con Firewind) o el más duradero de todos, Zakk Wylde. Precisamente este año nuestro verdugo de Ripollet Rock, homenajea la guitarra más emblemática de Zakk (podéis verlo con ella en la foto junto a Ozzy). Era una premonición? Vete a saber, pero lo cierto es que ese cartel lo hicimos oficial el 28 de marzo y el sr. Osbourne a principios de julio, hace su concierto de despedida con Wylde y fallece a mediados de este mismo mes.
La última oportunidad que pudimos disfrutar de su directo, en nuestro país, fue en 2018 durante la celebración del 5º Barcelona Rock Fest, en el Parc de Can Zam de Santa Coloma de Gramenet.
El mundo del heavy está de luto. Era algo que se podía esperar desde hace muchos años, por el tipo de vida que siempre tuvo, pero ya nos habíamos acostumbrado a pensar que era inmortal. Pues no, a los 76 años ponía el punto y final a una vida de excesos que dio para tantas cosas como para hacer una serie en la MTV de como vivía en su casa con su familia.
R.I.P. a nuestro loco entrañable.























